TRANSTORNOS MENTALES DE ADOLESCENTE
Las enfermedades o trastornos
mentales son afecciones que impactan su pensamiento, sentimientos, estado de
ánimo y comportamiento. Pueden ser ocasionales o duraderas (crónicas). Pueden
afectar su capacidad de relacionarse con los demás y funcionar cada día.
¿Qué
causa los trastornos mentales?
No hay una sola causa de la
enfermedad mental. Varios factores pueden contribuir al riesgo de sufrirla, por
ejemplo:
-Sus genes y su historia
familiar
-Su experiencia de vida, como
el estrés o si ha sufrido de abuso, en especial durante la infancia
-Factores biológicos como
desequilibrios químicos en el cerebro
-Una lesión cerebral
traumática
-La exposición de una madre a
algún virus o productos químicos durante el embarazo
-Consumo de alcohol o drogas
-Tener una enfermedad seria
como el cáncer
-Tener pocos amigos y sentirse
solo o aislado
Determinante de la salud mental
La
influencia de los medios de comunicación y la imposición de normas de género
pueden exacerbar la discrepancia entre la realidad que vive el adolescente y
sus percepciones o aspiraciones de cara al futuro. Otros determinantes
importantes de la salud mental de los adolescentes son la calidad de su vida
doméstica y las relaciones con sus compañeros. La violencia (en particular la
violencia sexual y la intimidación), una educación muy severa por parte de los
padres y problemas socioeconómicos y problemas graves de otra índole
constituyen riesgos reconocidos para la salud mental.
Algunos adolescentes corren mayor riesgo de
padecer trastornos de salud mental a causa de sus condiciones de vida o de una
situación de estigmatización, discriminación, exclusión, o falta de acceso a
servicios y apoyo de calidad
Estabilidad emocional
La estabilidad
emocional es la capacidad que tiene una persona de gestionar sus emociones de
forma positiva y, de esta manera, no afectar su diario vivir; hace referencia a
la destreza de un ser humano para mantenerse estable y equilibrado.
La estabilidad
emocional, es fundamental para poder llevar una vida sana en todos los
sentidos. De lo contrario podemos vernos seriamente afectados cada vez que las
cosas no funcionen como nosotros deseamos, ya que cada contratiempo, por
pequeño que sea, puede disparar un torrente de negatividad, un cocktail de
frustración, tristeza, rabia, ansiedad…
Estas descargas
de sentimientos negativos diarios, a la larga, pueden volvernos sujetos pasivos,
irresolubles, miedosos, resentidos y catastrofistas, y pueden hacer que
olvidemos muy rápidamente las cosas positivas de la vida y nos centremos en las
negativas hasta no poder escapar de ellas. Esta combinación, fruto de la falta
de inteligencia emocional, desemboca en problemas de estrés, desgana, insomnio,
fobias e incluso depresión.
Por todo esto,
ser conscientes de la importancia de la estabilidad emocional es fundamental
para tomarla en serio y poder así trabajarla.
Complicaciones
Infelicidad y
disminución de la alegría de vivir.
Conflictos
familiares.
Problemas de
pareja.
Aislamiento
social.
Problemas
vinculados al consumo de tabaco, alcohol o drogas.
Ausentismo u
otros problemas relacionados con el trabajo o la escuela.
Problemas
económicos y financieros.
Pobreza y falta
de vivienda.
Preguntas
relacionadas
¿Cuáles son las
causas principales de las enfermedades mentales?
¿Cuál es la
peor enfermedad mental?
Trastorno de
Identidad Disociativo
En el artículo “Trastorno de Personalidad
Múltiple” tienes mucha más información de las características de el que es
considerado como uno de los trastornos mentales más severos.
¿Cuáles son las
causas principales de las enfermedades mentales?
Antecedentes de
ansiedad, estrés o si el paciente ha sufrido abusos durante la infancia.
Factores biológicos, como desequilibrios químicos en el cerebro. Haber sufrido
alguna lesión cerebral traumática. Exposición de la madre a virus o productos
químicos durante el embarazo.
¿Cómo pierde la
salud mental el ser humano?
Entre e los factores comunes se incluyen: Antecedentes familiares de problemas de salud mental y otros factores genéticos. Eventos vitales estresantes, incluido el trauma, el abuso sexual y físico, el abandono y la enfermedad
Depresión
Principales
síntomas de depresión
Manifestación de sentimientos como tristeza, desesperanza, pesimismo, irritabilidad, frustración, miedo, impotencia y culpa. Se experimenta una sensación de vacío
Pérdida de interés por actividades cotidianas
Fatiga y cansancio extremo
Falta de concentración
Insomnio o dormir demasiado
Trastornos alimenticios
Malestares
recurrentes que no se alivian con tratamiento, como dolor de cabeza, dolor de
espalda y/o problemas digestivos
Exceso de
alcohol y/o uso de drogas
Pensamientos
sobre quitarse la vida
Tipos de depresión
Depresión
grave. Cuando la persona no puede realizar sus actividades cotidianas, como
trabajar, estudiar, comer, salir con amigos, etc.
Distimia. Tipo
de depresión crónica. Es un sentimiento de desesperanza frecuente que también afecta
la vida cotidiana de la persona que la padece.
Depresión
psicótica. Cuando la depresión está acompañada por delirios o alucinaciones.
Depresión
postparto. Se presenta durante el puerperio.
Formas de
superar la depresión
·
Ejercicio
físico. A las personas deprimidas no les suele apetecer estar activas. Pero, de
todos modos, oblígate a hacerlo (pídele a un amigo que te acompañe si lo
necesitas para estar motivado)
·
Cuídate
alimentándote bien. La depresión puede afectar al apetito. La nutrición puede
influir en el estado de ánimo y el nivel de energía de una persona
·
Identifica
los problemas, pero no les des vueltas. Cuando sepas qué es lo que te ha hecho
sentirte triste y decaído y por qué, habla sobre ello con un amigo que te
aprecie.
·
Exprésate.
Cuando una persona está deprimida, puede tener bloqueadas la creatividad y la
capacidad para disfrutar de las cosas. Ejercita tu imaginación (pintando,
dibujando, haciendo garabatos, cosiendo, escribiendo, bailando, componiendo
música, etc.)
Ataques de ira
Cuando la ira se presenta en su forma más
intensa se produce un conjunto de cambios fisiológicos y biológicos como la
aceleración de la frecuencia cardíaca, el aumento de la presión arterial, así
como la elevación de los niveles de adrenalina y noradrenalina, hormonas que
activan nuestro organismo y que van acompañadas de calor, sudoración, presión
torácica, etc.
Aún ser una emoción que genera sensaciones
poco agradables, desde un punto de vista evolutivo, la ira cumple una
importante función: asegurar nuestra supervivencia ante un ataque y despertar
los mecanismos de respuesta necesarios para adaptarnos al medio. Para ser más
precisos, existen tres tipos de respuesta:
La respuesta corporal: el cuerpo se activa
para la acción. Nuestro ritmo cardíaco aumenta, nuestra respiración se acelera,
nuestros músculos se tensan y el flujo sanguíneo se dispara. Cuando los niveles
de excitación perduran de forma intensa existe una mayor probabilidad de
cometer actos impulsivos que deriven en conductas agresivas.
La respuesta cognitiva: es la interpretación
que hacemos de la situación. Es la valoración necesaria para determinar el
grado de agresión y malestar percibido.
La respuesta conductual: el objetivo de la
conducta ante la experiencia de la ira está orientada a defendernos de aquello
que nosotros interpretamos como una agresión física, moral o social, generando
en nuestro cuerpo la necesidad de combatir aquello que nos dificulta o
interfiere.
La gestión de estas respuestas puede resultar
especialmente compleja en la adolescencia, una etapa repleta de cambios en la
que conectar con los iguales es un elemento crucial para la autoestima y la
adaptación al medio se convierte en un verdadero reto.
Transtornos alimenticios
Los trastornos de la alimentación son
afecciones graves que se relacionan con las conductas alimentarias que afectan
negativamente la salud, las emociones y la capacidad de desempeñarte en áreas
importantes de la vida. Los trastornos de la alimentación más frecuentes son la
anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, y el trastorno alimentario compulsivo.
Anorexia nerviosa
La anorexia nerviosa, a menudo simplemente
denominada «anorexia», es un trastorno de la alimentación potencialmente mortal
que se caracteriza por un peso corporal anormalmente bajo, un gran temor a
aumentar de peso y una percepción distorsionada del peso o de la figura corporal.
Las personas con anorexia hacen todo lo posible por controlar el peso y la
figura corporal, lo que frecuentemente afecta de manera importante la salud y
las actividades cotidianas.
Cuando tienes anorexia, limitas en exceso la ingesta de calorías o usas otros métodos para bajar de peso; por ejemplo, te ejercitas de forma desmesurada, tomas laxantes o suplementos dietéticos, o vomitas después de comer. Los esfuerzos para bajar de peso, incluso cuando el peso corporal es bajo, pueden causar problemas de salud graves al punto de morirse de hambre.
Bulimia nerviosa
La bulimia nerviosa, llamada frecuentemente
«bulimia», es un trastorno de la alimentación grave y potencialmente mortal.
Cuando padeces bulimia, tienes episodios de atracones y purgas que incluyen la
sensación de pérdida de control sobre tu alimentación. Muchas personas con
bulimia también restringen lo que comen durante el día, lo que suele causar más
episodios de atracones y purgas.
Durante estos episodios, es normal que consumas una gran cantidad de alimentos en un tiempo corto, para luego intentar deshacerte de las calorías extra de una manera poco saludable. Debido a la culpa, la vergüenza y el temor intenso a aumentar de peso por comer en exceso, puedes provocarte vómitos, puedes ejercitarte desmesuradamente o puedes usar otros métodos, como los laxantes, para deshacerte de las calorías.
Si tienes bulimia, probablemente te preocupe tu peso y tu figura corporal, y tal vez te juzgues con severidad y dureza por los defectos que son producto de tu autopercepción. Puedes tener un peso normal o, incluso, un poco de sobrepeso.
Trastorno alimentario compulsivo
Cuando tienes el trastorno alimentario
compulsivo, habitualmente comes en exceso (atracón) y tienes la sensación de
pérdida de control sobre lo que comes. Puedes comer con rapidez o consumir más
alimentos de los que tienes pensado, incluso cuando no tienes apetito, y seguir
comiendo mucho tiempo después de sentirte demasiado lleno.
Después de un atracón, puedes sentir culpa, enojo o vergüenza por la conducta y por la cantidad de alimentos consumidos. Sin embargo, no intentas compensar esta conducta con el ejercicio desmesurado o la purga, tal como lo haría una persona bulímica o anoréxica. La vergüenza puede provocar que comas solo para ocultar tus atracones.
Por lo general, se produce una nueva ronda de atracones por lo menos una vez a la semana. Puedes tener un peso normal, sobrepeso u obesidad
Recuerda que no
es bueno auto diagnosticarse pero saber los síntomas o advertencias, la salud
mental es muy importante y muchas veces ponemos primero todo antes de nosotros
mismos recuerda acudir con expertos.
·
Referencias:
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/adolescent-men
https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/teen-depression/symptoms-causes/syc-20350985
Está muy bonito me sirvió mucho la información le doy 5 estrellas
ResponderBorrarMuy buen trabajo todo está detalladamente escrito y muy buen dicho excelente trabajo 1000/10 además que ayuda demasiado por su increíble información
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